Ancestra nace de una inquietud personal. En un mundo atravesado por la virtualidad, la velocidad y la inmediatez, me interesa volver a poner al hombre en el centro de la escena.
Me conmueve lo hecho a mano, en cualquier lugar del mundo. El arte, la artesanía, los oficios y, sobre todo, los procesos. El tiempo, el conocimiento, la sensibilidad y también el error que hay detrás de cada creación.
Ancestra busca reunir distintas expresiones del arte, el diseño y la artesanía, sin fronteras ni categorías demasiado rígidas.
Los talleres son una parte fundamental de esta idea. Me interesa que los saberes se transmitan, conocer de cerca los procesos, experimentar con los materiales y recuperar el placer de aprender haciendo.
Imagino un espacio vivo, donde convivan los objetos, la naturaleza, la música y las conversaciones. Donde uno pueda descubrir una pieza, participar de un taller o simplemente sentarse a compartir algo rico, una copa de vino o un café, sin demasiado apuro.
En el Pasaje Rivarola estamos dando forma a esta experiencia. Un lugar que se vaya transformando con quienes lo habitan, donde lo importante no sea solamente lo que se muestra, sino también lo que sucede.
Belén Etcheberry
Ancestra — Pasaje Rivarola, Buenos Aires